Aislamiento exterior en viviendas
El aislamiento en viviendas ya no solo es obligatorio, sino que es fundamental que sea adecuado para evitar grandes variaciones de temperatura y pérdidas de calor. A través de los puentes térmicos se pierde el 20% de la energía, es decir, se pierde en los encuentros de la fachada con el forjado, los huecos, encuentros de fachada con solera y techo.
El aislamiento por el exterior es el más eficaz para contrarrestar los puentes térmicos, ya que se puede aislar la fachada entera, incluyendo todos los puntos críticos de pérdida de calor. Con ello conseguimos eliminar el efecto de pared fría y evitamos la aparición de humedad por condensación.
El sistema se denomina SATE, sistema de aislamiento térmico exterior y se hace para un edificio entero, por lo que deben estar de acuerdo toda la comunidad de propietarios. El cambio se hace integral en toda la fachada del edificio.
El procedimiento consta de tres pasos:
- Se aplica a la fachada un encolado previo.
- A continuación se ponen las placas de aislamiento.
- Se fijan finalmente con placas de anclaje.
El acabado garantiza un confort térmico en la vivienda y por exterior un acabado impecable. La amortización se hace en los 5 años siguientes. Las ventajas de este método son varías:
- La fachada rejuvenece su aspecto. Presenta un acabado exterior agradable a la vista.
- Ahorro energético. Se eliminan puentes térmicos (zonas por las que el calor de la vivienda se perdía).
- Prácticamente no necesita mantenimiento.
- Se consigue una mejora de la envolvente térmica del edificio, sin reducir espacio dentro de la vivienda.
- Mejora del aislamiento acústico de la pared.